Nunca consigo entender mis desviaciones tan enfermas
Cómo crees que has avanzado si vuelves a pisar la misma mierda.
Tanto mérito acumulado para perderlo en una juerga.
Pureza que se disfraza de moralidad, solo sirve para dar falsa seguridad.
Pues aquello que te afanas en censurar, con más fuerza acabará saliendo.
Todo empezó como siempre, con una inocente cena,
Grande fue mi sorpresa al ver el cerdo en la escena,
Un chicharrón enorme, en un plato me contempla,
A mi me gustan las lechugas, mi intestino se lamenta.
Engullo toda la carne, de único acompañante: picante.
Bebo vino con coca –cola para que el cadáver baje.
Me tiro el vaso encima, me mira toda la taberna.
De repente un fuego ciego sacude mi entrepierna
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario