No te das cuenta de que me enredo sin quererlo
Estas fases cíclicas acaban por hacernos caer en los mismos errores
Una y otra y otra vez, continuamente, infinitamente
Todos repitiendo las tragedias que llevamos escritas
Marcadas con el fuego de lo íntimo, visceral
Todavía estamos orgullosos de lo libre que creemos ser
Pero rehusamos ver mas allá de esa libertad
Repetimos una y otra vez esas mentiras
Hasta que acabamos por creernos que somos eso
Creemos que esa carga que llevamos en la espalda nos pertenece
Tenemos miedo a deshacernos de esa carga
Porque nos dá la seguridad de ser algo en este terrible mundo
Dónde el norte hace tiempo que no aparece y la contradicción es norma diaria
Plagado de falsedades y mentiras que justifican la explotación y el sufrimiento
De dos terceras partes de la humanidad para que podamos vivir cómodamente
No nos interesa conocer porque para ello deberiamos asumir nuestra propia responsabilidad Con la realidad.
Esto produciría un cambio lógico en todos nuestros esquemas
Pero a pesar de lo terrible, parece necesario conocerla para poder ser libre
Para deshacernos de esas cargas que se han ido depositando en nuestras mochilas
Que nos impiden escalar el camino de nuestra propia vida,
Reafirmemos que hemos heredado un mundo terrible pero reconozcamos que para reencontrarnos y cerrar las heridas primero debemos aceptarlo.
Desde el odio y el rencor no puede construirse el nuevo mundo que queremos
Tenemos que ir más allá de lo aparente y comprender que señalar culpables
Y castigarlos no nos traerá la ansiada paz, sería volver a ese ciclo de odio-venganza-odio.
sábado, 1 de marzo de 2008
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