La percepción de uno mismo sin elección nos lleva a la Realidad creadora, que suele quedar oculta por nuestras comunes ilusiones destructivas; nos lleva a la serena sabiduría que siempre esta allí a pesar de la ignorancia, a pesar del conocimiento racional que es otra forma de ignorancia. El conocimiento como acumulación de datos estorba la verdadera sabiduría que no es otra cosa que el descubrimiento de uno mismo de instante en instante y solo puede alcanzarse cuando la mente está despejada de todo conflicto interno
El problema que se nos plantea a la mayoría de nosotros es el de saber si el individuo es un mero instrumento de la sociedad o es el fin de la sociedad, es decir somos utilizados, dirigidos, educados y controlados por el estado? O la sociedad está compuesta y determinada por todos nosotros, creo que la respuesta sería un poco de las dos, es cierto que vamos a llamarlo “la clase social dominante o poderosa” ejerce su manipulación y control sobre el resto de la población, fundamentalmente mediante la educación académica, la educación de valores televisiva, las leyes y los cuerpos represivos del estado (policia, ejército). Pero no podemos olvidar que la sociedad está formada por los individuos que la componen y se nutre de las relaciones diarias de estos individuos, es por tanto un concepto dinámico que en última instancia depende de nuestros actos del día a día. Por tanto si queremos llevar a cabo una transformación fundamental, radical, de la sociedad debemos primero llevar a cabo una verdadera revolución interior. La sociedad se volverá estática, anquilosada, mientras no exista esta constante revolución interna.
Tendemos a ver la realidad externa como absoluta y fija, pero debemos reflexionar sobre como estan contribuyendo nuestras acciones y pensamientos cotidianos a crear esa realidad que se nos antoja muchas veces insoportable. No podemos echar las culpas a un determinado modelo de sociedad sin asumir la responsabilidad de estar contribuyendo en nuestra vida al desarrollo de este modelo.
Pretendemos producir alteraciones mediante la creación de modelos alternativos o una revolución basada en unas doctrinas determinadas, pero no nos damos cuenta que si nosotros seguimos siendo los mismos, cometiendo los mismos errores de siempre solo se habrá producido un cambio en la forma, como mucho un traslado de poder de una clase social a otra. Toda revolución debe ser por naturaleza espontanea y debe actualizarse conforme se van produciendo nuevos cambios en las situaciones, por ello seguir a un lider o una doctrina determinada no producirá el cambio que la humanidad ansia y necesita, por el contrario dividirá a la gente y creará más conflicto. La solución se encuentra a nivel individual, el trabajo debemos realizarlo sobre nosotros mismos.
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sábado, 22 de septiembre de 2007
martes, 18 de septiembre de 2007
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